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Saori se recargó en el barandal.
Estaba aburrida
Total y absolutamente aburrida
Ese día, como muchos otros, la Diosa , estaba encerrada en una de las habitaciones de estudio leyendo un sin fin de papeles antiguos que describían todas las obligaciones y – Pocos a su parecer - derechos que como Athena poseía.
Fastidiada de leer cosas que no le interesaban ese día en particular, salió al balcón que daba directamente hacia una vista completa de las Doce Casas y gran parte del Santuario.
Suspiró
¿Por qué no pasaba algo interesante?
¿O es que todos estaban tan aburridos como ella como para pensar en hacer alguna cosa ocurrente?
Saori recordó como había días que sus santos, por motivos inexplicables, tendían a meterse en uno o varios problemas… a la vez.
Y con ‘sus santos' se refería a _todos_ ellos.
Desde los chicos de bronce, que eran los encargados de realizar las apuestas de cualquier cosa inimaginable, pasando por los de plata que movilizaban a todos para las ‘reuniones' alias ‘fiestas' secretas y terminando con los santos de oro…
Que decir de los santos de oro…
Cada uno tenía su locura particular.
Y todos, siempre después de cada broma, terminaba sin excepción alguna, frente al autoritario y temido – Según la persona – Patriarca Shion.
Saori se acordó de como muchas veces a ella le tocaba ser testigo presencial de las duras reprimendas que le daba a cada caballero. Y como, siempre tenía que aguantarse las ganas de reír, por encontrarse sentada en su trono. No como Saori. Sino como Athena.
Y vaya que los santos eran todos unos ladinos al momento de excusarse frente a Shion
*- “Si patriarca” – Respondía casi siempre el serio y respetuoso Camus -
*- “No lo vuelvo hacer Patriarca” – Decía Milo… aunque claro, nunca nadie le creía -
*- “¿Puedo irme ya Patriarca? Tengo hambre” – Argumentaba Aldebarán -
*- “¿Pero yo que hice Patriarca?” - Preguntaba Máscara de la Muerte tratando de lucir una cara de inocencia que nunca le terminaba por cuajar -
*- “Patris, ya deje de enojarse o le saldrán mas canas verdes” -
Esa ultima frase…
Fue uno de los mayores escándalos del Santuario.
Y el autor no era otro que uno de los Santos más fieles a la causa del Santuario, pero también uno de los que era más difícil de mantener callado
Seiya…
Athena recordó como por la insolencia del Pegaso, Shion terminó por mandarlo al polo sur a entrenar durante un mes entero a temperaturas de -30°C .
Basta decir que con semejante castigo, ningún otro caballero que amara el calor y el sol realizó alguna otra broma durante todo ese mes.
- “¡Hey Saori!” –
Y hablando del rey de Roma…
Athena miró debajo del balcón, ahí, parado justo debajo estaba el Santo del Pegaso, sonriendo abiertamente y agitando los brazos para llamar su atención
- “¡Seiya!” – Saori le devolvió la sonrisa – “¿Qué estas haciendo?” -
- “Pasando a saludarte” – Contestó poniendo un brazo detrás de su cabeza – “Acabo de terminar mi turno de vigilancia, estoy aburrido y no tengo nada mas que hacer… ¿Que haces Saori?” –
La chica suspiró una vez más
- “Estoy leyendo decretos que mis encarnaciones anteriores de Athena escribieron… pero…” –
- “¿Pero?” – Preguntó Seiya curioso, sin dejar de mirarla –
- “Pero ya me aburrí también” – Respondió la Diosa riendo – “Y tampoco tengo nada mas que hacer…Aunque Shion no opina lo mismo” – Entornó los ojos al cielo – “Me hará un examen esta tarde de todo lo leído. Como quisiera que pasara algo divertido… ¡Lo que sea!” –
- “¿Lo que sea?, ¿Estas segura?” – Preguntó Pegaso con cierto brillo de maldad en sus ojos –
- “¿Qué estas tramando Seiya de Pegaso? Conozco esa mirada…” –
Él se echó a reír y miró en dirección de las Doce Casas
- “¿Piensa en un número del 1 al 12?” –
- “¿Para que?” –
- “Solo dime un número, el que mas te guste” – La chica miro al cielo pensando –
- “Cinco… me gusta ese, ¿Por qué?, ¿Qué vas hacer?” –
- “Eso es un secreto” – Respondió picaramente – “¡¡Prometo que te va a gustar!! ¡¡Regreso en unos minutos!!” – Gritó al empezar a correr –
- “¡Seiya, Espera!” -
- “¿Qué pasó?” – Se detuvo mirando detrás de sí. Saori se mordió el labio suavemente –
- “Se que algo tramas, pero Seiya… no tienes por que meterte en problemas por mí…. Recuerda el ultimo castigo que te dio Shion, casi te mueres de pulmonía. Yo estoy bien, no creo morir de aburrimiento” –
Seiya por toda respuesta volvió a sonreír y giró su cuerpo en dirección a ella
- “Lo se Saori…pero solo por verte sonreír y feliz… haría cualquier cosa… cualquiera…” – Dijo y se volvió a dar la media vuelta, perdiéndose entre las columnas –
Athena ya no tuvo tiempo de decir más, por que un leve sonrojo cubrió sus mejillas.
Y agitó la cabeza rápidamente
Ese Pegaso… siempre estaba diciendo tonterías.
Aunque… siempre eran tonterías que la hacían sentir bien. Y en paz.
Dio media vuelta y recargó su espalda sobre el barandal.
Hacía mucho calor.
Un hermoso y acogedor calor.
Tenía que agradecer que las guerras terminaran.
Ahora podía disfrutar de una vida mas tranquila…
- “Abuelo… ¿Crees que pueda volver a ser Saori Kido una vez mas?” –
Cerró los ojos y dejó que los minutos pasaran… casi se había olvidado ya del encuentro con Seiya
- “¡Princesa Saori!” –
Pero al parecer él no. Saori miró nuevamente debajo del balcón
- “¿Shun?” – Preguntó extrañada –
- “¿Cómo has estado Saori?” –
- “Muy bien Shun… creí que estabas en la nueva Isla de Andrómeda” –
- “Estaba. Acabo de llegar hace unos minutos y quise venir a saludarte… cuando me encontré con…” –
- “¡¡Aquí no nos va a encontrar!!” – Dijo de pronto otro santo, apareciendo en el campo visual de la Diosa –
- “¿Hyoga?” –
- “… ellos…” –
- “Saori… me alegra verte” – Respondió con un ademán, de haber podido la habría saludado correctamente, pero venia cargando por un extremo el escudo de libra, ayudado por Seiya, que traía una sonrisa de oreja a oreja –
- “¡Regrese Saori!” –
Athena ladeó el rostro
- “¿Qué están haciendo con eso muchachos?, ¿Shun tu lo sabes?” –
- “Bueno… yo… pues…” – El santo de Andrómeda se sonrojó y bajo la vista – “Mas o menos…” –
- “¡Eh, par de flojos, apresúrense que la lagartija bigotuda ya se dio cuenta del robo!” – Les gritó Ikki algunos metros más allá, fungiendo como centinela –
Athena pestañeó
- “Seiya de Pegaso, ¿Qué tramas?” –
- “Tranquila Saori, ¡Ya lo verás!” –
- “Una pregunta ¿Tienes binoculares?” – Le preguntó Hyoga –
- “¿Binoculares?” – Se preguntó con una mano en el mentón – “Tengo unos en el escritorio… creo ¿Por qué?” –
- “Por que los vas a necesitar” – Respondió Ikki acercándose al grupo con una expresión de maldad entremezclada con regocijo – “Muevanse tortugas, Shiryu viene corriendo por las escaleras de las doce casas y no se ve contento…” –
Shun y Hyoga asintieron, Hyoga cargo con el escudo él solo, se despidieron de la Diosa y se fueron a la entrada principal del Templo del Patriarca. Seiya se rezagó.
- “Saori, busca tus bina… bico… binocalares… ¡Bueno eso! Y observa atentamente las doce casas…Te vas a reír mucho, te lo juro…” –
- “¿De verdad?” – Preguntó la Diosa con una ligera gota de sudor en la frente, sea lo que fuere que tramaran presentía que sería un escándalo –
- “Le comenté mi idea a los chicos, y gustosos que ofrecieron a ayudarme… bueno… todos excepto Shiryu… pero ya sabes como es él…” – Decía Seiya concentrado en la suyo –
- “¡¡¡BURRO DE DOS PATAS ¿QUE ESTAS HACIENDO?!!!” –
- “Ikki me llama” – Dijo Pegaso bufando – “¡Te voy a dar una pista Saori! ¡Yo apuesto a que tiramos 8 caballeros dorados!” –
- “¿Qué?” – Saori se sobresaltó ¿Qué había dicho Seiya?, ¿Tirar?, - “¡¡¡¿Cómo que tirar?!!!” –
Pero fue muy tarde, el caballero de Pegaso ya se había ido corriendo con sus amigos, y Saori ni lenta ni perezosa, corrió dentro de habitación hasta su escritorio abriendo todos los cajones uno tras otro y revolviendo todos los papeles
- “¡Aquí están!” – Dijo al tomar los binoculares y correr nuevamente al balcón, observó a través de ellos el Santuario y las Doce Casas…
Todo se veía tranquilo
Mortalmente tranquilo
Athena agudizó su vista.
Un brillo dorado parecía moverse entre las escaleras que conectaban Phycis con el templo del Patriarca
Ajustó un poco sus binoculares y enfocó mejor
¿Esa cosa que se movía a gran velocidad no era el escudo de libra?
¿Y que era lo que traía encima?
¿Un bulto?
No… el bulto de movía
- “¿Seiya?” –
El escudo entró a toda velocidad por Phycis, perdiéndose en su interior por unos cuantos segundos, se escuchó un fuerte golpe, para después salir el Pegaso despedido a mayor velocidad rumbo a la siguiente casa
Saori no supo que pensar
Seiya siguió su recorrido por entre todas las casas zodiacales, escuchándose solo en algunas cuantas un fuerte y seco golpe
5 fuertes y secos golpes para ser más exactos
Saori contuvo el aliento, Seiya ya salía disparado de la casa de Mu, y muchos cosmos dorados se sentían sumamente furiosos
Athena tragó saliva, todos esos cosmos se estaban expandiendo a gran velocidad y ninguno nada contento.
Y entonces, todos los fieles y valerosos santos dorados que fueron literalmente ‘arrollados' por un burro alado explotaron
- “¡¡SEIYAAAAA TE VOY A MATAR!!” – Gritó Afrodita de Phycis cuando recobró el conocimiento, después de que un ‘Pegaso sin licencia de manejo' lo hiciera literalmente besar el suelo –
- “¡¡¡PEGASO, TE VOY A DAR UN PUNTAPÍE TAN FUERTE QUE HASTA EL HADES VAS A TERMINAR!!!” – Gritó Shura sobandose la cabeza, donde tenía un bien formado chipote –
- “¡¡¡CUANDO PONGA MIS SUCIAS MANOS ENCIMA TU…!!!” – ¿Quién viera a Milo con ese genio? -
- “¡¡ESTAS MUERTO!!” – Directo y sin rodeos gritó el bueno de Shaka, que terminó viendo budas ‘volar' a su alrededor -
- “¡¡SEIYA DE LA %/&·$%·$ VOY A METERTE UNA “$%&/& PARA TERMINAR CON %·$%·$$%!!” -
MM siempre tenía un MUY mal carácter y gustaba por tener la última palabra.
Saori se llevó una mano a la boca tratando de reprimir una risa
Pero no pudo
Empezó a reír con mucha fuerza.
¡Ese Seiya y sus ocurrencias!
Se secó con su mano una lágrima producto de tanto reír e inhalo varias bocanas de aire.
- “¡Vaya, creo que gané una apuesta!” –
- “¡¡¿QUÉ HIZO QUE?!!” – La voz de Shion, retumbó de pronto por todo el Santuario. Si que las noticias corrían rápido en ese lugar.
Saori carraspeó un poco y rápidamente entró de nuevo a su habitación, dejó los binoculares en su lugar y con paso tranquilo caminó hasta la puerta.
Volvió a sonreír
¡Tenía que evitar que sus chicos de bronce terminaran por ser teletransportados hasta china!
- “Después de todo…” – Se dijo – “No ha sido tan aburrido este día” -
Y salió
26 de Enero de 2008 al 27 de Enero de 2008
bravenet.com